domingo, 28 de mayo de 2017

ANÁLISIS GENERAL

Los primeros indicios de El Niño costero se comenzaron a dar en Perú a finales de noviembre de 2016.
En enero del 2017 los departamentos de LambayequeLa LibertadPiura y Tumbes se vieron afectadas por las fuertes lluvias que se fueron intensificando  Con el paso del tiempo, a tal punto que solo las lluvias  ocurridas hasta ese momento ya habían causado destrozos en la infraestructura, carreteras, puentes y  cientos de viviendas ya empezaban a colapsar  por las intensas  lluvias que no cesaban.
Las personas con bajos recursos son las más vulnerables frente a estos  fenómenos, al no contar con los recursos necesarios  que les permitan  reforzar sus viviendas, generando así un problema aún más grave, ya que al ser afectados por estas intensas lluvias,  su economía se ve afecta por la falta de ingresos económicos para solventar los gatos  de alimentación. Sin lugar a duda las personas de bajos recursos   son los menos preparados para enfrentar una  situación  de tal magnitud, y más aún son los más vulnerables a contraer enfermedades.
En los primeros meses de este año se han registrado la mayor cantidad de pérdidas humanas y materiales, las zonas rurales fueron las más afectadas, por no contar con sistemas de  evacuación de aguas pluviales.



Un fenómeno de tal magnitud recién estaba empezando, las lluvias pasaron de ser leves  a intensas tormentas. La alerta ya había sido dada por los pronósticos del tiempo del Senamhi. Un fuerte aguacero, acompañado de estrepitosos truenos y serpenteantes luces que resplandecían de los rayos. Todo ese escenario provocó la alerta general de los habitantes por toda la ciudad, algo nunca antes presenciado en los fenómenos anteriores.
A causa de las lluvias intensas  el caudal del río  fue incrementando, sobrepasando la capacidad máxima  que podía soportar ,esto genero el desborde del río  Piura , quedando principalmente afectadas la ciudad de Piura  y los distritos de  catacaos , y anexos.
Los daños ocasionados a las viviendas   fueron múltiples, el desborde del río Piura  trajo consigo el derrumbe  de un sin número de viviendas, las cuales ya habían resistido las intensas lluvias. Cientos de viviendas inhabilitadas y con ello personas damnificadas. Con un futuro incierto al no saber cómo afrontar esta situación.

El fenómeno  del  niño costero, como se le  denomino, sin lugar a duda   ha sido uno de los fenómenos de gran envergadura en cuanto a pérdidas  materiales  y económicas, que afectan el bienestar de la población, es aquí en estas situaciones en donde  debemos mostrar ese compromiso como ciudadanos  para afrontar esta  situación  en conjunto con nuestras autoridades, pero es necesario que  cada uno como ciudadano sienta ese deseo de apoyarse mutuamente en este proceso de reconstrucción del cual todos nosotros formamos parte.

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